sábado, 17 de junio de 2023

Cuba me ha dado más de lo que yo he entregado



 El Dr.C. Profesor George Wolfgang Josef Auburger, es un prestigioso neurólogo alemán con varias décadas de trabajos investigativos en el ámbito de la ataxia, buena parte de ellos —desde 1990— desarrollados en Cuba.

Doctor en Medicina y Profesor del Centro de Neurología y Neurocirugía, de la Clínica de Neurología Experimental de la  Universidad de Francfort del Meno, el Dr. Auburger acaba de recibir  el título de Miembro Correspondiente de la Academia de Ciencias de Cuba (ACC).


Los comienzos de su relación con la isla caribeña se remontan a los años que se investigaba las razones por las cuales una severa enfermedad monogénica hereditaria y progresiva tenía muy alta incidencia en la provincia de Holguín (Báguanos-Mayarí- Cacocun) en proporción de 47,86 casos por cada 100 000 habitantes, comparada con otras regiones del mundo.

El Dr.  Auburger la ha denominado ataxia cubana —así lo registra la neurología— y los estudios genómicos prueban que el origen data aproximadamente a partir de 1492.

Se denominaba Ataxia Espinocerebelosa tipo 2, (AE2) y se define como un síntoma resultante del estado patológico de la coordinación de los movimientos.

Se consideró un problema de salud de tal magnitud que motivó la creación en Holguín del Centro Nacional para la Investigación y Rehabilitación de Ataxias Hereditarias.

Se caracteriza por atrofia pontocerebelosa, contracturas musculares, neuropatías, alteraciones cognitivas, entre otros signos neurológicos, entre ellos: debilidad o parálisis. Movimiento anormal, como temblores o dificultad para caminar. Pérdida de equilibrio. Dificultad para tragar o sentir un bulto en la garganta. Convulsiones o episodios de sacudidas y pérdida evidente del conocimiento (crisis no epilépticas). Episodios de falta de reacción.

Las afecciones que pueden causar la ataxia adquirida incluyen los accidentes cerebrovasculares, la esclerosis múltiple, los tumores, el alcoholismo, la neuropatía periférica, los trastornos metabólicos y las deficiencias vitamínicas.

Aún no existe cura para las ataxias hereditarias; se han identificado más o menos 43 tipos de ataxias espinocerebelosas (SCA) pero conforme se descubran otros genes se identifican nuevos tipos.

La identificación de factores que expliquen su variabilidad podría conducir al descubrimiento de vías terapéuticas que retarden el comienzo de la enfermedad.

Es el sueño que siguen alimentando los estudios del Dr. Auburger, con aportes destacados en los diagnósticos tempranos y en exámenes prenatales en embarazadas, además de su amor por la isla caribeña, por su esposa cubana y su vida entre Alemania y Cuba.

Es el sueño que siguen alimentando los estudios del Dr. Auburger, con aportes destacados en los diagnósticos tempranos y en exámenes prenatales en embarazadas, además de su amor por la isla caribeña, por su esposa cubana y su vida entre Alemania y Cuba.

"Cuba me ha dado más de lo que yo he entregado", dice enseñando orgulloso la foto de su nieta de año y medio, fruto de su hijo mayor, nacido en tierras germanas y al que todos le dicen "El cubano" en la universidad alemana donde trabaja".

El Dr.C. Profesor Georgr Wolfgang Josef Auburger posee prestigio no solo en Alemania y la Union Europea, sino que posee un alto reconocimiento internacional en sus especialidades. Ha obtenido mas de 30 Grants de instituciones Europeas; en su CV constan más de 30 publicaciones con sus alumnos y colaboradores científicos Cubanos; posee 388 artículos publicados con 22 828 citas y un Indice H de 67. Habla cuatro idiomas, además del alemán.

jueves, 11 de marzo de 2021

Samila León Chaviano investigadora del CNEURO.

 «A mí me recibieron con los brazos abiertos»

En un momento del diálogo, la joven se empeñó, infructuosamente, en hacerme entender cómo las técnicas de simulación permiten estimar la zona de interacción con el péptido y evaluar la estabilidad temporal del complejo péptido-ligando formado. Yo solo pensaba en lo terrible que deber ser eso del Alzheimer. Y cruzo los dedos.


Fotos: Elio Mirand

Samila León Chaviano es una joven investigadora del Departamento de Neuroquímica, estructura de la Dirección de Neuroinvestigaciones del Centro de Neurociencias de Cuba (CNEURO).

Su tesis de pregrado exhibe un extendido y serpentino enunciado que responde al título «Síntesis y evaluación de un potencial radiodiagnosticador PET de placas-amiloides presentes en la enfermedad de Alzheimer».

Y sobre el mismo ámbito, un año después de graduada, continúa insistiendo. «Ahora sigo trabajando en la síntesis de compuestos — dice — pero no el mismo que trabajé en mi tesis».

En un momento del diálogo, la joven se empeñó, infructuosamente, en hacerme entender cómo las técnicas de simulación permiten estimar la zona de interacción con el péptido y evaluar la estabilidad temporal del complejo péptido-ligando formado. Yo solo pensaba en lo terrible que deber ser eso del Alzheimer. Y cruzo los dedos. Para esta joven de apenas 24 años el ámbito le apasiona.

¿No es un tema muy amargo?

La enfermedad de Alzheimer es terriblemente demoledora, tanto para la persona que la sufre, como para su entorno familiar y social.

«Se trata de un problema mundial, fundamentalmente en países más desarrollados, pero igual ocurren en muchos otros. Y la sociedad necesita intervenir y prepararse para ello.

«El tema me interesó porque las acciones para tratar la enfermedad tienen un alto sentido humano. Se dice que uno no muere por su causa, sino por la cantidad de complicaciones alrededor de ella.

«Resulta triste ver como un trastorno neurodegenerativo conlleva la pérdida de las capacidades cognitivas y de la memoria, desorientación, trastornos del lenguaje y cambios de conducta; problemas que se agravan rápida e indeteniblemente en el tiempo, incidiendo de manera desfavorable en la calidad de vida de los pacientes».

¿En qué consiste la investigación que realizan en la actualidad?

«Los trabajos son parte de proyectos de investigación del Centro de Neurociencias de Cuba, que se proponen disminuir los efectos sociales, económicos y emocionales de la enfermedad en la sociedad cubana.

«Los depósitos de péptidos-amiloides, por ejemplo, aparecen hasta 20 años antes de que se manifiesten los síntomas de esta enfermedad. Y desde hace más de 10 años se trabaja en el desarrollo de métodos de neuroimágenes para un diagnóstico precoz.

«La idea es alcanzar un radiofármaco que lo consiga con eficacia. Los que existen son demasiados caros».

¿Cómo llegas tan joven a aquí?

«Me gradué en Licenciatura en Radioquímica, en el Instituto Superior de Tecnologías y Ciencias Aplicada (INSTEC), en julio del 2016, pero ya desde cuarto año estaba insertada en el CENIC preparando mi tesis. Y al graduarme me quedé aquí.

«En el INSTEC participé en un proyecto de síntesis orgánica con una profesora, que a su vez conocía, la jefa del departamento donde ahora trabajo; una cosa llevó a la otra y así fue como me acerqué y empecé a familiarizarme más con el tema y con el lugar.

«Incluso sé de otros estudiantes quienes, desde primer año, se iban interesando por estas y otras investigaciones y eran bien aceptados. Yo estoy contentísima porque a mí me recibieron con los brazos abiertos. En el departamento soy la más joven. La mayor tiene casi sesenta y sigue trabajando como el primer día, con el mismo entusiasmo. El colectivo es inmejorable.

¿Tenías claro que serías lo que eres hoy?

«Quizás no, pero desde décimo grado me gustaba la Química. Estudié en la Lenin y allí se hacía un buen trabajo en la formación vocacional. Un día vi en un mural una información atrayente sobre los estudios de radioquímica. Y me llamó tanto la atención el perfil de la carrera que ese día me decidí.

«La pedí en primera opción y me sometí a todo el proceso de ingreso. Y finalmente, cuando me la otorgaron, me sentí enormemente feliz».

¿Asimilaste bien el cambio del pre a la universidad?

«Al principio el impacto se siente y el cambio no resulta sencillo, pues aunque a mi juicio en la vocacional te preparan muy bien para los estudios superiores, la carrera de Radioquímica es muy fuerte.

«Y entrar a la universidad me cambió la vida en muchos aspectos. Llevo solo un año y tanto de graduada y de la vida universitaria, además de la dedicación a los estudios, recuerdo haber disfrutado mucho. Participé en una exposición de fotografías, gracias a unas vacaciones por la ciudad de Trinidad. Estuve haciendo fotos y resultaron tan buenas imágenes que gane un concurso. Y también me dio por el atletismo, porque en mi delgadez y mi agilidad parecía que daba, pero no. Francamente no era muy buena. Y no era muy seguidora del movimiento de artistas aficionados de la FEU.

«Sin embargo, el cambio de la universidad para el mundo laboral no ha sido tan brusco, porque ya ha habían realizado prácticas y la familiarización fue gradual. De hecho, en los últimos días del curso venía casi todos los días».

¿Cómo es un día de trabajo aquí? ¿Qué ha cambiado de tu rutina normal?

«Por lo general llego muy temprano y preparo los reactivos y los utensilios donde se producen las reacciones productoras de los compuestos que necesitamos. Todo ese proceso puede llevar un día o tres, depende incluso de la tarea de destilar un solvente, con un punto de ebullición muy alto.

«Yo vivo cerca de aquí, en San Agustín. Para ir a la universidad, generalmente debía levantarme de madrugada y pocas veces llegué tarde a clases. Ahora no tanto porque no necesito mucho margen de tiempo, pero la vida laboral implica más responsabilidad, así que igual llego temprano».

Entre tantos peroles y silencios, ¿no resulta un trabajo muy solitario y, por lo mismo, riesgoso?

«Puede parecer un trabajo muy solitario dentro del laboratorio; ahora da la casualidad que algunos están de vacaciones, por eso parece tan vacío; pero es una labor “muy de equipo”, de colectivo, y en todo se complementa. Tengo como tutora a una científica muy capacitada. Su guía constante ha sido muy importante para mí.

«Riesgos aquí los hay, pero se conocen y se gestionan y uno está consciente de ello».



¿Sientes que la profesión ha acentuado alguna característica tuya?

«La paciencia, que ya era una característica mía (eso creo) y la ha potenciado. Y también motivarme mejor en la búsqueda de alternativas».

¿El sentido de tu vida? ¿Cómo te ves dentro de 15 años?

«Como una Dra. en el ámbito de la neurociencia. No me atrae el terreno directivo. Tal y como lo veo, en el mundo actual cada vez son más jóvenes los doctores en ciencias. Acabo de cumplir 24; dentro de quince años me gustaría mantenerme trabajando aquí, con resultados avanzados de lo que estamos haciendo ahora.

«Desde luego, primero está la intención de hacer la maestría en el ámbito de la radioquímica. Todos en el equipo me apoyan.

«Le pediré bastante a la vida, quizá porque soy muy joven, pero por ahora la máxima aspiración es que el proyecto llegue a buen fin y mejorar los estudios sobre el Alzheimer, que tiene muchos factores de riesgo, incluido los estilos de vida.

«Hay muchos avances en el mapeo cerebral, pero el tema de diagnóstico y tratamiento aún necesita avanzar mucho. No queremos conformarnos con los paliativos.

«Y en Cuba no son pocos los resultados».

¿Cómo te defines ahora mismo?

«Alegre. Y un día feliz para mí es cuando las reacciones preparadas resultan positivas y dan el compuesto que necesitamos, con buen rendimiento además. Eso me entusiasma muchísimo. Un día malo es cuando sucede lo contrario, por todo el trabajo previo, largo y complicado. Pero nunca me he sentido frustrada.

«Como cualquier cubano me puede afectar el calor, la guagua, los problemas cotidianos… pero al llegar aquí es tan propicio el ambiente, que a mí particularmente se me olvidan… hasta ahora.

«Yo, en ese sentido, soy muy optimista.

«No soy de mucho maquillaje. Duermo normal, llevo una vida activa, aunque no tengo tendencia al deporte, tengo novio… nos va bien… Me gusta el rock and roll, Metallica, por ejemplo; bailo algo, depende del ambiente festivo y las personas que me rodean. Y matrimonio, por ahora, no».

TeleTrabajo

 

La técnica es la técnica o el cambio de paradigma

Por razones obvias la pandemia ha alterado la existencia a casi todo el mundo. Las relaciones personales y las sociales; los hábitos higiénicos y alimentarios junto a los modos de ganarse la vida, encabezan el largo listado de trastornos que nos han hecho más complejo el ya complejo transcurso sobre este planeta.


Pensar fuera de la caja

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El cambio de paradigma

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miércoles, 14 de octubre de 2020

Coronavirus: vacunas


       Las antípodas de Gulubú*

«Duda siempre de ti mismo,

hasta que los datos

no dejen lugar a dudas». 

Louis Pasteur

Francia (1822–1895)

 

Texto e ilustración : del autor

fotografias: INFOMED

                                                   *La escritora, poetisa y cantautora argentina 
                                                                                               María Elena Walsh (1930–2011), 
                                                                    compuso la canción infantil El Brujito de Gulubú, 
                                 que unas cuantas generaciones de cubanos,                                             escucharon y cantaron a lo largo de cincuenta años. 
                                     Dicho tema intenta sembrar en la infancia,
                                            la semilla del entendimiento en favor de las vacunas.

 De niño tenía terror pánico a las vacunas. A estas alturas no me da pena declararlo. En una ocasión, para escapar del verdugo, me sumergí en un tanque de agua, dispuesto a respirar por un snorkel, pero mi padre me sacó por los pelos, me inyectaron chorreando agua y además estuve una semana castigado. De adulto mayor, por el contrario, he deseado siempre que TODO mal se resuelva con el pinchazo instantáneo, esencial, expedito y redentor de una vacuna inmunizadora. Sin embargo, no es tan sencillo como parece.

 

De Edward Jenner[1] a Louis Pasteur; de Léon Charles Albert Calmette[2] a Carlos Juan Finlay y Barrés, los sabios han puesto empeño en librarnos de todo mal.

Una vacuna es, lexicalmente hablando, un compuesto activo que se introduce en el organismo de un ser vivo para inmunizarlo contra una enfermedad determinada. Son fragmentos del organismo patógeno que provoca la enfermedad; en suma, virus inactivados o atenuados.

«Cada una es distinta y particular, según qué enfermedad combata» dicen los expertos. Las hay sistemáticas y no sistemáticas. Entre las más famosas de todos los tiempos aparecen las antipolio, antidiftérica y antitetánica; en la modernidad están las antihepatitis A y B y antimeningocócica. Las cubanas CIMAvax-EGFhr y Vaxira despiertan devoción y esperanzas, dentro y fuera de fronteras, en tratamientos de inmunoterapia para el cáncer de pulmón, de células no pequeñas en etapas avanzadas de la enfermedad.

CIMAvax-EGFhr es una vacuna para el cáncer de pulmón en etapa avanzada compuesta por EFG (Epidermal conjugada con una proteína transportadora y un adyuvante (Montanide ISA51). Induce la fabricación de anticuerpos que se unen al receptor del EFG (EFG-R), imposibilitando la interacción [EFG↔EFG-R] y de esta manera el tumor se reduce de forma considerable.

    El racotumomab (Vaxira) es un anticuerpo monoclonal anti-idiotipomurino de isotipo IG1 generado contra el AcM P3. El mismo reconoce al AcM P3 e inhibe específicamente la unión del mismo a gangliósidos N-glicolilados, en particular al gangliósido NeuGcGM3, que es un antígeno tumor específico. El gangliósido NeuGcGM3 se encuentra expresado en diferentes tipos de células tumorales.

    https://www.cubandhealth.com/vaxira.php

 


Las hay producidas mediante técnicas de ADN recombinante, péptidos sintéticos, antiidiopáticas y las nuevas conseguidas por métodos tradicionales. La inmunogenicidad es evaluada rigurosamente, tanto desde el punto de vista de quien recibe la dosis, como de la vacuna en sí. Igual la duración de la inmunidad que logra y la necesidad de «dosis de recuerdo» y sus posibles efectos secundarios.

I

 La producción de vacunas supone regulaciones que incluyen análisis económicos, la cadena de frío, el control integrado de enfermedades, la vigilancia, seguridad y las comunicaciones sociales para la formación de cultura de salud.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece pautas para contribuir a un orden mundial en los calendarios de vacunaciones sistemáticas.

El sistema inmunitario humano va a hombros de conceptos de salud pública, inmunidad individual y la de grupo. Todo el proceso que presupone, reconoce riesgos y defiende principios de voluntariedad/obligatoriedad de su aplicación.

Y en este ámbito, las leyes ocupan su lugar ante los llamados medicamentos especiales y que la jurisprudencia de varias partes del mundo agrupa dentro de los inmunológicos: vacunas, toxinas, sueros y alérgenos y son fiscalizados en dependencia de lotes de fabricación y tramitación de expedientes de registro, con previsión de modificaciones anuales, en determinadas enfermedades estacionales.

En Cuba, el Centro para el Control Estatal de Medicamentos, Equipos y Dispositivos Médicos (CEDMED), tiene a su cargo, con fuerza legal, una muy completa relación sobre regulaciones y requisitos para el ordenamiento sanitario de productos biológicos de uso humano empleados en Cuba.

 

En tales regulaciones caben, desde las normas para fiscalizar los ensayos clínicos como el nombre o marca comercial: de fantasía, palabra, signo, medio material cualquiera que sea su clase, su forma y su color, que permita identificar y distinguir productos y servicios[3].

¿Qué presupone un ensayo clínico entre el voluntariado?

     · Documento informativo sobre el consentimiento informado, con fecha, hora y firma y todo el tiempo para decidir si participan o no.

    · Una vez dentro del ensayo, pueden abandonar cuando lo deseen, sin dejar de tener atención médica especializada; es un derecho inviolable.

    · El candidato vacunal se aplica en dos dosis: primer día «tiempo cero»; a los 28 días, una segunda dosis.

    · La investigación de manera continua termina a los 28 días después de aplicada la segunda dosis. 59 días en total.

    · Durante ese tiempo hacen cuatro extracciones de sangre, la primera en el tiempo cero, que sería para los que firman y 56 días después de la segunda dosis, pues precisan de análisis de sangre de laboratorio clínico y de inmunología, más dos extracciones intermedias para medir los títulos de anticuerpos.

 

   Aun cuando han tenido un papel dominante en tales menesteres, en los últimos años se despertado un movimiento social anti-vacunas, que ha pretendido voltear dos siglos y tanto de experiencias.

 II

 Ante la pandemia que ha desalambrado al 2020, los países desarrollados intentan, en una carrera a campo traviesa y contra reloj, crear una vacuna salvadora de un desastre planetario.

Según la OMS, con fecha 30 de septiembre de 2020, un total de 192 productos se encontraban en investigación. De ellos, 151 en investigación preclínica y otros 41 ya inmersos en estudios clínicos. Para la fecha, andaban en marcha 77 estudios. De estos, 10 están implicados en 17 estudios en fase 3, todos ellos pendientes de resultados. Es posible que algunas de las primeras vacunas que lleguen al final del proceso no hayan sido probadas en adultos de edad elevada y no cuenten con esta indicación.

Cuba puede, sin embargo, darse el lujo de meterse en la liza. Tiene ya larga experiencia en el plano. Y nuestro candidato vacunal, por razones obvias, llevará por marca comercial un nombre sonoro y desafiante.

El Doctor Vicente Vérez, director del Instituto Finlay y líder del grupo de científicos, ha dicho a la prensa que varias formulaciones de la Soberana 1 han sido diseñadas «para poder evaluar en los ensayos clínicos de fase 1 la respuesta inmune a las diferentes formulaciones y poder decidir, antes de entrar en la fase 2, cuál es la formulación óptima en humanos, algo imposible de predecir en animales (…) Estamos convencidos de que las dos, o al menos una formulación de cada una, van a tener éxito (…) aspiramos a que la Soberana 2 se convierta en la vacuna de los niños, porque la tecnología es muy utilizada en edades pediátricas (…) Y si tenemos tres será perfecto. Se decidirá qué segmento se vacunará con cada una y se podrá llegar más rápido a todas las dosis que se necesitan».

El hecho de que la versión cubana esté incluida en el Rastreador de Vacunas contra el coronavirus es un detalle revelador. Es esta una herramienta interactiva en plataforma web que ha registrado y sigue la pista de algo más de 37, en ensayos clínicos en humanos; y 91 bajo investigación activa en animales. Lo administra The New York Times y todos suponemos no es un simple explorador.

Dicen que…

 Algunos candidatos vacunales que se ensayan contra la COVID-19 contienen escualeno, un compuesto orgánico usado para incrementar la reacción inmune del organismo; es obtenida del aceite de hígado de tiburón. Se estima que se necesitarían alrededor de medio millón de ejemplares para inmunizar con dos dosis a toda la población del planeta. Las alarmas ecologistas, desde luego, se han activado.

Infomed, Portal de la Red de Salud de Cuba

System Messages Algunas vacunas contra la COVID-19 contienen escualeno, una sust ancia extraída de los tiburones, los…

                                                                                  www.sld.cu

Rumbo al nanomundo

 Los estudios sobre vacunas andan montados ya en la nanotecnología, terreno encargado de modelar el futuro en más de cuatro cosas.

Para muchos, entre los descubrimientos más importantes en la historia de la medicina están la penicilina, la anestesia y los rayos X. No obstante casi nadie incluye a la jeringuilla, invento atribuido a irlandés Francis Rynd (1811–1861), creador en 1844 de la «aguja hueca», aunque la fama y la generalización se la dio el francés Charles Gabriel Pravaz (1791–1855), quien diseñó una jeringa precursora de las actuales, con marcas que medían…las dosis exactas.

 




 

 

    [1]El 14 de mayo de 1796, este médico inglés inoculó por primera vez una vacuna contra la viruela. El enfermo era James Philips un niño de ocho años.

    [2]Léon Charles Albert Calmette (* 12 de julio de 1863–29 de octubre de 1933), médico, micólogo, bacteriólogo e inmunólogo francés, importante asistente del Instituto Pasteur, descubridor del bacilo de Calmette-Guerin, una forma atenuada del Mycobacterium empleada en la vacuna contra la tuberculosis.